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Pastel : Revelar las capas subyacentes

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Esa técnica llamada "esgrafiado" permite hacer resurgir parcialmente un color rascando el que lo recubre. Con la punta de un cuchillo o de un cúter, puedes crear cualquier motivo. ¡Diviértete!

Algunos conocimientos

El esgrafiado se adapta particularmente bien a los pasteles al óleo, utilizados de preferencia en capas gruesas.

Este método también puede utilizarse con los pasteles secos, siempre y cuando se fije previamente el primer color antes de aplicar el segundo.

1. La técnica básica

Aplica una generosa capa de color apretando fuerte la barrita sobre el papel para recubrir el grano y los huecos.

Superpón una segunda capa uniforme, eligiendo un color lo bastante contrastado para obtener un efecto bien visible.

Con la punta de un cuchillo o un cúter, estría la superficie con líneas finas para eliminar los pigmentos de la capa superficial: el color subyacente reaparece.

Utiliza el lado plano de la hoja para retirar más partículas y crear marcas irregulares, más o menos extensas.

¡Cuidado!: dosifica bien la presión ejercida sobre la hoja para evitar que se dañe el papel. Utiliza un papel grueso.

2. Variaciones inagotables

¿La técnica básica ya no tiene secretos para ti? Prueba con nuevos efectos:

Superpón tres colores, o más, y estría con mayor o menor profundidad para revelar tonos distintos.

Utiliza un papel de grano grueso para obtener estrías irregulares.

Recubre la superficie ya estriada con una nueva capa.

Modifica la orientación de las estrías, crúzalas, distribúyelas de manera aleatoria... ¡Todo es posible!