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Acrílica : Aplicar un frotis

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El frotis es un procedimientos ideal para reavivar las pinturas planas o aportar movimiento. ¿Cómo? Aplicando mediante fricción una capa fina e irregular de color sobre otra capa existente.

Algunos conocimientos

  • Puedes hacerlo con pincel (aconsejado para los principiantes por ser más fácil de manejar), un paño o los dedos.
  • es más fácil trabajar un frotis sobre una superficie granulada (tela, cartón entelado) que sobre un soporte liso.

1. Realizar un frotis

  • Espera que la capa inferior esté seca para que los colores no se mezclen.
  • Para evitar salirte, protege las zonas que rodean el motivo aplicando bandas de papel caché adhesivo.
  • Mezcla el color con agua y un medio (aceite de lino), como para hacer un lavis.
  • Aplica la pintura de manera tosca, de modo que se creen trazos de pincel desiguales.
  • Intenta no ocultar la capa inferior en su totalidad.

 

¿Para qué? Dar relieve a un cielo, animar un campo de flores, recrear la textura de un muro de piedra...

2. Variante: el frotis con pincel seco

También se puede hacer un frotis con un pincel seco. ¡Llegó el momento de sacar tus pinceles viejos y enmarañados!

Coge un poco de color directamente del tubo con un pincel seco y frótalo sobre el soporte: obtendrás una textura irregular con relieve.

¿Para qué? Recubrir de pintura clara un fondo oscuro (una capa de nieve en un cielo nocturno) y, al contrario, aplicar un color complementario sobre otro.

Producto aconsejado:
Acrylic